lunes, 24 de septiembre de 2012

Olga Reyes Salazar, LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA


Zyanya Mariana
La secreta dulzura del dolor

la secreta dulzura del dolor
es transparencia, sale
de la furiosa resignación del sueño,
suena en la boca del perdido
              
en su origen, en su
rumor de existencia que
le clava la cabeza al gran espanto,
al doble andar, al doble hilo, a la
              
no verdad del estar como no estar,
el vuelo torpe que los cría,
lo que rompe la luz, memoria
              
confusa por sus números,
pecho que dura como huella,
la nada que te ama.

Juan Gelman



A Olga Reyes y la familia Reyes Salazar


LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA; 
Olga Reyes Salazar, una mujer como otras


Cinco de las 10 ciudades más violentas del mundo son mexicanas.    La más violenta, sin embargo según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal A.C., es San Pedro Sula, en Honduras con 159 homicidios por cada 100 mil habitantes. 
Por una diferencia de 11 asesinatos ha desplazado a Ciudad Juárez que durante tres años ocupó el primer lugar.  Hoy en la norteña ciudad fronteriza sólo se asesinan a 148 personas por cada 100 mil habitantes, le sigue en el tercer puesto Acapulco con 128 homicidios, muy lejos Torreón, Chihuahua y Durango con una tasa de 88, 83 y 80 homicidios, respectivamente, por cada 100 mil personas.
            
Según la Base de datos de la Procuraduría General de la República (PGR), de diciembre de 2006 a septiembre del 2011 fallecieron 47'515 personas por presunta rivalidad delincuencial.  No sólo la cifra es muy menor a la manejada por organizaciones civiles, ahora sabemos, desde la muerte de Juanelo, que los muertos no sólo son sicarios en rivalidad como quiere el discurso oficial sino víctimas: jóvenes, civiles, activistas y por supuesto un sin número de periodistas como lo documenta Silencio forzado.    De hecho gran parte de la labor del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha sido darle voz a muchas víctimas silenciadas por la impunidad y el vértigo de la vida urbana; es el caso de Olga Reyes invitada por el grupo @masde131 a dar su testimonio en el contexto de #10diasXlaPaz y los Derechos Humanos en apoyo a la labor de Javier Sicilia.

Acequia en el Arenal en el valle de Juárez
  
La familia Reyes Salazar vivía en el fértil valle de Juárez y era una familia como cualquiera de la región.  Les gustaba llegar con su troca al campo de los Arenales donde asaban carne y pisteaban, ahí en la ruta que va de Juárez a Práxedis, ahí mismo donde el 25 de febrero y 2011 fueron hallados, con signos de tortura, los cuerpos de Elias Reyes y Malena, sus hermanos, y de su cuñada Luisa Ornelas.  Cuando lo narra a Olga se le salen las lágrimas; todavía recuerda como si fuera ayer los cuerpos de sus hermanos llenos de tierra y cal.

Después de la entrevista con el gobernador César Duarte, Doña Sara le pidió
a su hija Maricela que cesara la huelga; no quería un muerto más en la familia...

A partir del secuestro de sus hermanos el 7 de febrero, Marisela Reyes, su hermana, inició una huelga de hambre frente a la subprocuraduría de Justicia Estatal en Ciudad Juárez, Chihuahua.  En una pequeña carpa acompañada de su hermana Claudia y su madre Sara, exigía la aparición de sus hermanos y el fin de la violencia en la región.  La huelga de Marisela recordaba, por su paralelismo, la huelga de otra Marisela asesinada por exigir justicia para su hija, Rubí Marisol Frayre Escobedo, también asesinada.

Marisela Escobedo 
El caso de Marisela Escobedo Ortiz es escalofriante y habla no sólo de la impunidad de los poderosos sino también de las estructuras invisibles que alimentan los feminicidios en Ciudad Juárez y seguramente en el país.  Hace años, muchos años, en un 2005 lo constaté in situ al ser invitada a un festival de poesía.  De mis dos visitas escribí una nota: Como jirafa en CD Juárez donde la impunidad, el narco y la violencia ya eran parte del paisaje fronterizo.  Juárez fue sin duda el principio de la violencia que hoy vivimos en México y no quisimos ver.  "Estaba allá, muy lejos, nos decíamos.  
Narro brevemente el caso de Maricela Escobedo por terrible y aleccionador pues demuestra como el estado alimenta las estructuras invisibles: patriarcales, de poder y narcoeconomía: Sergio Rafael, de 22 años, asesina a a su pareja Rubí de 17 años en agosto del 2008.  Vivía con ella y había procreada una hija de nombre Heiri.  En un ataque de culpa, supongo, condujo a la policía al lugar en que había depositado el cadáver.  Asesino confeso pidió perdón a la madre.  Sin embargo el  30 de abril y 2010, los jueces absolvieron al asesino.  El 20 de mayo de ese mismo año, después de un diagnóstico elaborado por una comisión interinstitucional, se realizó un nuevo juicio.  El nuevo tribunal anuló la vieja sentencia y emitió una nueva contra Sergio Rafael Barraza Bocanegra condenándolo a 50 años de prisión.  200 días después Marisela Escobedo fue asesinada frente al Palacio de Gobierno con un sólo disparo certero a la cabeza.  Para la periodista y activista, Lydia Cacho, este feminicidio es un crimen de Estado. A diferencia de las autoridades competentes Marisela madre ubicó, después de meses de pesquisas, a Sergio Rafael Barraza en Fresnillo Zacatecas poniendo en evidencia la displicencia de las instituciones, incluyendo al gobernador de Chihuahua César Duarte quien en una entrevista declarara: "la señora Escobedo sí proporcionó información sobre el paradero del asesino de Rubí pero era inconsistente, pues no se ha podido localizar al responsable."    

Frente a tales antecedentes la familia Reyes se traslada a la ciudad de México y se instala frente al Senado de la República.  Tuvieron suerte, otra mujer de historia paralela se interesó en su caso.   
Hoy Jesús Ibarra, desaparecido
en 1974, tendría 50 años 
"Fue la Senadora Rosario Ibarra de Piedra la que nos escuchó, cuenta Olga Reyes."  No es casual ella perdió a su hijo, Jesús Piedra Ibarra, en plena Guerra sucia en los años 70's.  Como los Reyes, Le Barón o Sicilia convirtió su dolor en una lucha que desembocó en el Comité Eureka que pugnaba por los presos y desaparecidos durante el régimen de Díaz Ordaz y Luis Echeverría.  Candidata a la presidencia en 1982 se unió a los reclamos por fraude, apoyó y apoya las causas zapatistas y ese día escuchó los reclamos de las Reyes.  Su intervención permitió que doña Sara Salazar de 73 años se entrevistara con el gobernador de Chihuahua César Duarte.  “Mi mamá, una viejita, le dijo al gobernador que quería a sus hijos.  Él sabía algo porque tres días después aparecieron mis hermanos al borde de la carretera, con tierra; yo creo que los desenterraron.  Tenían golpes y balazos.”      

Una semana antes Sara Salazar escribía una carta pidiendo la liberación de sus hijos y su nuera, aludía a la humanidad de los secuestradores.  En respuesta su casa fue incendiada.  “Estaba enfrentito de una cuartel militar”, afirma Olga Reyes, ellos vieron quienes fueron y no hicieron nada.”  La garganta se le entrecorta al recordar el incidente pero se aguanta y prosigue con su testimonio: "Con el movimiento marchamos rumbo al norte y en Durango conocí a una mujer que me dijo: -desde que llegaron los malos todo se pudrió.  -¿Quienes son los malos? -pregunté.  Los militares respondió la señora.  Yo no acuso a nadie, afirma con vehemencia Olga, pero las cosas se pusieron más feas cuando ellos (los militares) llegaron a arreglarlas."  
  

La familia Reyes era panadera de oficio pero muchos se convirtieron en activistas cuando el valle enfermó entre bandas, militares y narcos.  No siempre fue así.  En los años 50 la zona fue famosa por su producción algodonera, su calidad competía con la de Egipto, le llamaban el “oro blanco”.  Este año el algodón alcanzó un precio record en el mercado internacional sin embargo los agricultores se han ido, no les ha importado perder los apoyos gubernamentales pues el miedo a perder la vida es más grande.  La violencia ha convertido al valle en pueblos fantasmas.  Las cifras de muerte son brutales, 1’600 homicidios por cada 100 mil habitantes, el número sólo es  comparable al de un genocidio.    

Continuará...)

También pienso que el silencio forzado al que han sido sometidos periodistas y activistas este último sexenio es responsabilidad del Estado.  ¿Dónde están el blogero Ruy Salgado  y el activista Aleph Jiménez?  "Vivos se los llevaron vivos los queremos…"

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El sabio humilde, Ernesto de la Peña in memoriam; LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA


Zyanya Mariana


A dónde va mi corazón extinto
mi prestigio extinguido
mis manos extenuadas
mi ayer, mi hoy, mi siempre

El que fui el que estoy dejando  

La luz que me miró cuando nací
el cielo de mi infancia
los primeros planetas de mi ciencia
las primeras palabras de mi lengua
y las primeras sílabas del canto
Quién soy?
Qué vine a hacer?
Por qué todo?
Para qué?
De dónde a dónde?
Y siempre este silencio
esta esquina de sombra
este vacío
esta ausente ignorancia
esta penuria gélida
esta garra letal que me destroza
este monstruo agobiante
Este Dios que me mata y me desvive
Esta tumba
El cadalso
Las huidas
Los sauces que me vieron
El amor que fue mío y no es de nadie
El entusiasmo que me saludó y la Muerte cabal
y el gran olvido y la sal y la arena y la ventisca
y el amor coagulado y el olvido
y el desamor tremendo
y el incendio y la lacra
y el sollozo aplastado por gendarmes
y el anhelo y el ansía y el despecho
y los gritos y el agua del ahogado
y el desamor el grito y la gangrena
y los gritos las rocas y el basalto
y el cáncer y la sangre
las heridas las pústulas el alma
Y los ojos plagados de preguntas
Y los chancros la sífilis la lepra
y el desamor la hondura el entusiasmo
y los niños, los globos, los pantanos
y el dolor para siempre
Las preguntas, el alma, la ignorancia
el vacío de mi estirpe
el gran hueco del alma
el gran dolor del hombre
el bramido
el silencio por siempre
La negrura
El pozo del dolor
El alma
Las tinieblas


Ernesto de la Peña
(transcripción ZM)







LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA,


el sabio humilde, Ernesto de la Peña in Memoriam

Los hombres que construyeron, en el siglo XX, un México de escritores, de ideas y cultura han ido muriendo uno tras otro.  Por supuesto algunos se fueron antes, muy antes como Ibarguengoitia en un avionazo en 1983.  Sin embargo estos últimos tres años nos dejaron Monsivaís, el cronista inigualable; el periodista German Dehesa con su ironía suave y, el poeta de amorosa raíz, Alí Chumacero, (compañero de primaria de mi abuelo Miguel).  También en octubre pero un año después nos dejó el lúcido y contenido Miguel Ángel Granados Chapa, un mes después se fue “la exuberancia en el desierto” Daniel Sada.  Ese mismo día mientras navegaba rumbo a la otra orilla Sada fue condecorado por el gobierno mexicano con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2011, en la categoría de Lingüística y Literatura.
Este año 2012 se fueron el dandy de las letras Carlos Fuentes; Arturo Azuela, matemático y escritor, y ayer 10 de septiembre, a los 84 años, el sabio humilde, como le nombrara Victor García de la Concha director del Instituto Cervantes, a Ernesto de la Peña al recibir el XXVI premio Internacional  Menéndez Pelayo.


Nació el doctor Ernesto de la Peña en 1927, en una ciudad de México con aires provincianos.
Edificio lalmado Mascarones por sus relieves de máscaras,
en San Cosme
Estudió en la Facultad de Filosofía, letras clásicas (lo que yo estudiaría si volviera a nacer y tuviera la consciencia de hoy), en el edificio conocido como Mascarones (muy famoso en los textos de Ibarguengoitia), que está en San Cosme.  El centro estaba relativamente cerca para ir con los compañeros, tomar un cafecito e incluso vivir los primeros amores, pero fue en la Biblioteca Nacional, ubicada en el Antiguo Templo de San Agustín, donde pasó la mayor parte de su tiempo estudantil.

Biblioteca Nacional, Antiguo Templo de San Agustin
Contaba, en una entrevista a Daniel Barrón, que había dos o tres bibliotecarios que lo atendían mientras él se enfrascaba entre los libros, tres o cuatro cada día.  El lugar, decía, era incómodo para estudiar.  Lúgubre y húmedo entraba poca luz y los estudiantes y estudiosos se conformaban con las lamparitas individuales.  Su amor por los libros se convirtió en 30 lenguas para nombrar a los dioses, los uno y los muchos.  De todas esas lenguas sobresalen el árabe, el chino y el sánscrito aunque en la UNAM se desarrollara como traductor de griego y latín.
Después de estudiar festejaba, en la esquina de San Juan de Letrán y 16 de septiembre, el deber cumplido con unos tacos sudados de a 20 centavos.  Cuando había más dinero comía en el Samborns de los azulejos, el único Samborns de la ciudad; enfrente Lady Batltimore una cafetería de postín para gente más elegante.  Pero el lugar que más frecuentaba era un cafecito sobre Madero, esquina con Motolinía, que se llamaba “Pastelandia”, ahí desde la veranda se podía ver toda la calle de Madero y los desfiles de “los perros”, alumnos de primer ingreso a la facultad de arquitectura. Fue también en esos días donde adquirió su gusto por la opera promovida por don Antonio Campos que trajo a Bellas Artes los grandes cantantes de la época, como María Callas.
Portada de uno de los tantos
textos publicados por la
Antigua Librería Robredo
El centro era, y de alguna manera sigue siendo, un microcosmos ahí estaban la biblioteca, los cafés, la opera y las librerías.  
La famosa librería Robredo (que editara grandes textos para el estudio del México antigua) estaba donde ahora se encuentra el templo mayor, casi enfrente la librería del señor Porrúa (ahora un emporio) y en la calle de Gante un templo protestante donde vendían, por una bicoca, todo tipo de biblias.  Seguramente ahí adquirió el gusto por el libro sagrado de los cristianos que leería en sus lenguas originales: hebreo, arameo y griego.  Más tarde entre sus labores literarias y lingüísticas traduciría del griego los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

El maestro en el 2005, ya muy visitado por las enfremedades

Algún tiempo trabajó en la secretaría de Relaciones Exteriores donde veía pasar al subsecretario José Gorostiza, un hombre adusto, silencioso y taciturno, que al verlo nadie nunca imaginaría que era el grandísimo poeta.  Cosa curiosa y profética en esas fechas, por razones burocráticas desconocidas la nómina donde firmaba de recibido el cheque quincenal sólo contaba con tres nombres: José Gorostiza Alcalá, Octavio Paz Lozano y Ernesto de la Peña.
Que nuestros recuerdos agradecidos y lecturas de su obra le sirvan al poeta, lingüista, traductor y sabio de vientos para llegar luminoso a la otra orilla.  Buen viaje maestro Ernesto de la Peña.

También pienso que dada la diversidad de nuestro país es necesario refundarnos como un país plurilingüe. Que de las 53 lenguas indígenas que sobreviven hasta el día de hoy, se elijan 5 y junto al español se conviertan en nacionales; que se le exija a todo profesional hablar su lengua materna, una de ellas, además del castellano.  Es fundamental, por otra parte, que nuestra capital recupere con su nombre México Tenochtitlán, su vieja vocación de grandeza.
Zyanya Mariana


  


lunes, 3 de septiembre de 2012

CRÓNICAS MESTIZAS; A contracorriente


ZyanyaM
 NO TODO ES COMO TU DICES

No todos los grandes árboles
son derribados por el viento;
no todas las semillas
se quedan sin enraizar la tierra.
No todos los sentimientos genuinos
erosionan los corazones humanos;
no se fracturan a propósito
las alas de toda ilusión.

No, no todo
es como tu lo dices!.

No todas las llamas
se consumen en su propio fuego,
también iluminan a otros;
No todas las estrellas
señalan la oscuridad de la noche,
también anuncian los primeros rayos del alba;
No todos los cantos
pasan rozando los oídos,
también se alojan en el corazón.

No, no todo
es como tu lo dices!.

No todos los llamados carecen de eco;
no todas las pérdidas se quedan sin compensación;
no todos los abismos profundos se extinguen;
no toda la desolación cubre la cabeza de los débiles.
No todo espíritu puede quebrantarse bajo las pisadas en el fango;
no todas las consecuencias
son manchas de sangre y lágrimas,
también son muestra de alegría.

Todo ahora está preñado de futuro,
todo futuro echa raíces en su ayer,
la esperanza lucha por sí misma,
Por favor, coloca este todo sobre tus hombros.
SHU TING, 1982

pertenece a los poetas de la niebla que se opusieron a la Revolución Cultural 




CRÓNICAS MESTIZAS; A contracorriente

A diferencia de muchos de mis contemporáneos, a lo largo de mi vida, por diferentes razones, he mirado al sur y no al norte, a los indios y mestizos y no a los blancos, vislumbré Asia cuando socialmente no se imaginaba y le di la espalda al llamado Occidente.  Me hice poeta a contraflujo de una familia de estructurados ingenieros, arquitectos, médicos, matemáticos, jefes de estación e incluso campesinos.  La pregunta se impone ¿por qué insistir en una actitud y pensamiento a contracorriente?  Pueden ser muchas las razones pero ahora se me ocurre que quizás haber nacido "hembra" en en una familia profundamente patriarcal tuvo algo que ver. 
En la pubertad entendí muy pronto que había un desequilibrio entre las opiniones de mi padre y las de mi madre.  No se trataba de tener razón o no tenerla, de tener argumentos o no tenerlos, sino del poder que había detrás de un razonamiento.  Y el poder en ese momento, como ahora en el mundo, era y fue el dinero: el padre en tanto proveedor tenía la razón.  

El sueño de la razón produce monstruos. Francisco de Goya
Cuando mi madre le pidió el divorcio a mi padre la balanza cambió y yo después de la tradicional crisis de un divorcio anunciado; me liberé en pensamiento y cuerpo.  Primero aprendí que no sólo el pensamiento de mi padre, hombre apoyado socialmente, era razonable sino que mi madre también tenía sus razones aunque en ese momento fueran condenadas por las buenas costumbres y la moral.  Entendí que era posible la coexistencia de dos puntos de vista que a pesar de ser antagónicos no se invalidaban pues la Razón con mayúscula no existía.  Pero sobretodo aprendí que las razones del débil, en este caso de la mujer, sólo podían ser escuchadas ejerciendo tercamente el derecho a disentir.  Los derechos no se regalan se pelean.

Mi tío Amador 
Lo mismo me pasó en la escuela.  Un lunes regresando de la fiesta del maíz que cada año convocaba a la familia en Maclovio Herrera, una estación ferroviaria en el Estado de México, la maestra de historia (la excelente Mme Romero) comentó “esos pueblos primitivos que siguen festejando los cereales”.  En una sola frase ella, que sólo quería mi progreso, destruía mi experiencia familiar e infantil: Caminar por los surcos de la milpa detrás de mi tío Amador con el mandil detenido en sus puntas para que él fuera echando los elotes que descabezaba empezó a avergonzarme.  Nos lo comíamos asados antes del mole de conejo y los chiles rellenos que cocinaba mi tía Lola, antes de las peleas de gallos.  Antes cuando Maclovio Herrera era el mundo y yo una niña.  Tardé muchos años en conciliar los valores escolares de una escuela francesa e imperialista y una formación universitaria prooccidental con los familiares.

Las políticas en México acerca del maíz revelan el racismo y occidentalización de nuestras élites.
En Europa es impensable convertir el trigo en etanol pues se asumen como la cultura del trigo.  Nosotros
a pesar de ser un nicho cultural que domesticó al maíz preferimos importar el cereal y apoyar su conversión
a etanol en vez de promover la autosuficiencia alimentaria

La reconciliación llegó con la bendita Asia, que sólo conozco en los libros, y su pensamiento.  Los historiadores hindús me revelaron que la primera y la segunda guerra, llamadas mundiales, eran sólo europeas con consecuencias en el mundo.  A partir de ellos pude ver que las dos guerras europeas nos habían beneficiado.  Mientras ellos se peleaban y, nos dejaban en paz,  México fundaba las bases de una industria y nacionalizaba su petróleo.  Algo paralelo me comentaría años después una querida poeta cubana: Estamos conscientes, la guerra de Vietnam y sus muertes permitieron la existencia de Cuba, de Fidel.  Nada es perfecto, ninguna razón absoluta y todo tiene consecuencias hasta la misma bondad diría Buñuel en su película Nazarín.  
La revolución cultural china además de excesiva y cruenta
exterminó todo pensamiento disidente.  Hoy los chinos
viejos afirman que después de la revolución la continuidad
cultural que se pregona políticamente no existe pues el proceso
homogeneizó el pensamiento
Otras cosas más literarias me enseñó India y Japón pero por ahora vayamos a China y cuatro grandes ideas abrevadas por mi en su cultura, según los libros.  
   La primera y terrible enseñanza fue que en nombre de la cultura y la revolución pueden cometerse muchos excesos e injusticias.    Hoy en México en nombre del progreso acallan las voces que disienten llamándolas lastres; ya sean campesinos que luchan por sus tierras o por agua; indígenas que exigen acuerdos no cumplidos, obreros que luchan por sus derechos laborales o políticos que juegan el juego político a largo plazo y no coyuntural. 
La segunda que la historia puede legitimar cualquier cosa por más contradictoria que parezca.  Por ejemplo si aquí en México había revoluciones institucionalizadas con el PRI y PRIs renovados con los mismos políticos e intereses allá había socialismo de mercado con “características chinas”.  Si aquí en nombre de los Derechos Humanos se defendía el indefenso y el astuto; allá no existían y eran sólo instrumentos de política exterior norteamericana.
La tercera idea proviene del confucianismo: cada ser tiene un lugar específico en el grupo y cada grupo en la nación.  Para lograr la armonía se necesita ejercer la obediencia y someterse a la ley.    
"Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no
se sabe; he aquí el verdadero saber"
Confucio tradicionalmente 551 a.e.C - 479 a.e.C
  Allá la ley confuciana pero aquí ¿Cuál ley nos ampara?  Nuestros políticos se llenan la boca con la palabra ley, la delinean con mayúscula, pero aquí en lo cotidiano está institucionalizada la mordida; la pequeña que el ciudadano da al policía y la grande que el empresario da al político en turno para obtener el contrato o la licitación.  Los mejores negocios dicen los empresarios son con el gobierno que siempre paga.  Les creo, Televisa también.  El clientelismo nos ha convertido en un país de desesperanzados donde la ley es la del más fuerte. 

La cuarta idea proviene de esa misma China y se opone al confucianismo: No hay institución que no se corrompa advierte el Tao; añade que el único camino de la palabra es el silencio y del acto el no hacer.  Al leer las crípticas líneas del taoismo no puedo evitar pensar en los críticos de López Obrador que desearían un taoísta no un político acusándolo de antirazonable.   O aquellos que creen que la democracia es obedecer resignadamente al poder.  Desde la pubertad con mi primer divorcio, el de mis papás, aprendí que eso no es cierto.  Olvidan los detractores de las marchas y, los quejosos que desean la vuelta a "la normalidad", la impunidad de los poderes fácticos y la corrupción de las instituciones.  Olvidan también el silencio alrededor de los empresarios que no pagan impuestos o de los políticos que viven del clientelismo "legal" o/y de sus vínculos con el narcotráfico; diluyen en su pensamiento el total descaro con que los narcos se pasean en sus camionetas a plena luz del día en los estados norteños.  En la blindada ciudad de México olvidamos que allá en el norte un día te toca balacera y otro día fuego cruzado.  ¿Dónde está la ley y para quién?  En todo caso no para Fidel Herrera, Moreira, Ulises Ruiz, Mario Marín, Romero Deschamps, Hank, Eugenio Hernández, Yarrington, Fox, Montiel, Salinas y Elba Esther.  Ni tampoco para los empresarios que con una mano siembran arbolitos y con la otra envenenan la infancia, tampoco para los ex presidentes que se enriquecen a costa del erario de la nación y luego se pasean por las universidades norteamericanas dando conferencias.  ¿Para quién entonces sirven nuestras instituciones?  ¿Para quién trabajan los magistrados? Para la ley, para la justicia o para ellos mismos y sus mezquinos intereses. 

El símbolo del Tao (dao: camino) y los doce animales del calendario Chino


Hay una quinta idea que me gusta más que todas las anteriores, no sólo la he leído en el Tao sino en los Upanishads el mundo es lo que uno piensa.  Si uno piensa negro el mundo es negro si uno piensa blanco el mundo es blanco si uno piensa coyuntura todo parece coyuntural si uno piensa estructura el mundo está construido con estructuras y si uno piensa nada en el mundo cabe todo.  Al respecto sólo me queda decir que estas no fueron ni las mejores elecciones ni las peores, entre ambas posiciones parciales y válidas un sin fin de posibilidades.  Insisto López Obrador no es el bueno, Peña Nieto no es el malo y Josefina Vázquez Mota no es la fea… mucha más hay detrás de la razón de cada uno y mucho más también, detrás de las razones ciudadanas entre ellas más de 90 mil muertos y la barbarie.         

También pienso que dada la diversidad de nuestro país es necesario refundarnos como un país plurilingüe. Que de las 53 lenguas indígenas que sobreviven hasta el día de hoy, se elijan 5 y junto al español se conviertan en nacionales; que se le exija a todo profesional hablar su lengua materna, una de ellas, además del castellano.  Es fundamental, por otra parte, que nuestra capital recupere con su nombre México Tenochtitlán, su vieja vocación de grandeza.

Zyanya Mariana