lunes, 7 de enero de 2013

CRÓNICAS MESTIZAS; Una escritora y su perra: Casa tomada 1 parte


Zyanya Mariana
 “(Aquí) Yacen los Restos de alguien
Que poseyó la Belleza sin la Vanidad,
La Fuerza sin la Insolencia,
La Valentía sin la Ferocidad,
Y todas las Virtudes del Hombre sin sus Vicios”.
Lord Byron (epitafio a su perro)



A Renata, quién me recordó cuanto me gusta escribir, gracias

CRÓNICAS MESTIZAS;  Una escritora y su perra 
Casa tomada, (primera parte)


Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles.  Tziri y yo estábamos comiendo en el mercado, era tarde y ya no había tlacoyos de requesón, se habían terminado y de repente se me ocurrió chulear el carácter de una cachorrita sentada junto a nuestra mesa.  Eran tres perritos cafés, todos aparentemente iguales pero esta tenía una serenidad en los ojos y un estar suave.  Muchos escritores han tenido perros y les han escrito epitafios, cuentos o les han dado un lugar en la mesa.


A mi abuela Julia le gustaba Victor Hugo,
particularmente su novela Los miserables;
a mi abuelo los perros, Cyrano fue su último boxer.
Lux, es también el título del último poema
de "les Châtiments, los castigos"
Pienso en Lux, el Galgo de la familia Hugo que tenía un lugar en la mesa porque Victor Hugo pensaba que era la reencarnación de un amigo suyo.  Yo sólo pensé que podía ser una maestra.

Las adolescentes que las traían me ofrecieron uno de los cachorros argumentando que deseaban hogares donde no los maltrataran.  Al principio me negué rotundamente a pesar del aire lastimero y ojitos tristes de mi hija que me rogaba que la lleváramos a casa.  Me seguí negando hasta que me dijo severamente: “Tú me prometiste que cuando Antígona se muriera compraríamos un perro.” Prometer es un verbo comprometedor…  Antígona era mi gatita.  Me acompañó en 10 mudanzas, dos estados de la república y 17 años.  Recuerdo que me la metía en la bolsa interna de la chamarra de mezclilla cuando iba a dar clases en una primaria experimental en San Cristóbal de las Casas.  Era tan chiquita que dejarla sola me producía terror, que tal que se moría en mi ausencia.  Nunca quiso tener hijos a pesar de vivir con un gato macho al que le gustaba masturbarse en los suéteres de su amo, mi exmarido.  Era cariñosa, sociable y me saludaba, cual perro, al regresar a casa.  Negra, era el fetiche perfecto para cualquier bruja. Hacía tres meses que estaba enterrada en una maceta con plantas en mi casa y ya no tenía excusa para negarme a un perro.  Lo había hecho antes varias veces, siempre con el mismo argumento: "Cuando se muera Antígona te prometo que compramos un perro."  Y ahí estaba yo con mis palabras chantajeándome.



Antígona e Ismene niñas, junto a su padre Edipo y su madre Yocasta.
Antígona es la primera mujer literaria que se opone al estado en nombre de los ritos intímos:
Los muertos tienen honor y debe ser resguardado con los ritos


Negocié un precio con todo y correa y me llevé a la cachorrita; una hembra labrador chocolate, a la casa.  Inmediatamente sentí una opresión en pecho: qué cosa me había sucedido?  Qué calamidad me esperaba?  qué había hecho? Qué iba a hacer con un perro si no sabía nada de perros, ni de educarlos? Además temía...  No me daba miedo el perro en sí mas la idea de que se volviera un reflejo de mis neurosis.  Había leído que los perros se convierten en el elemento psíquico más frágil de una familia.  De vez en vez me siento un monstruo y esos primeros días me atormentaba la posibilidad de que se convirtiera en un perro monstruoso.  

Las semanas siguientes a pesar de los esfuerzos estaba ansiosa y voluble.  Un llanto permanente atorado en la garganta me acompañaba.  Ricardo, un vecino, me confesaría más tarde que los primeros días, mientras me recomendaba veterinarios, me vio muy mal y triste.  Tuve insomnio, perdí el apetito y mis movimientos se volvieron lentos, casi parsimoniosos.  Poco a poco le fui cediendo a Janikuá, lluvia que había llegado como tempestad, la casa.  La empapelé toda y me refugié en mi cuarto.  Esos días me la pasé entre ataques de enojo, llanto y limpieza.  Toda la casa estaba sucia, orines por aquí orines por allá, a pesar de mis neuróticos esfuerzos por limpiarla. 


Parque octagonal para hurones

Y la vida hubiera continuado así de no ser por el regalo de mi amigo Carlitos: una rejilla para hurones.  Es un parque que se coloca de manera octogonal en un jardín para que los roedores corran sin huir, yo lo utilicé como muro.  Muro simbólico porque los labradores pueden saltarlo pero su sola presencia material me dio fuerzas para iniciar una convivencia con limites.  Empecé tímidamente con la sala, al ver que funcionaba recorrí la rejilla hasta el comedor.  Así se hubiera quedado de no ser por Fausto, el piano, que de vez en vez exige se le acaricie tocando algunas piezas.  Es curioso lo que un objeto puede lograr en la mente. Una simple rejilla para recuperar la voluntad y la alegría.
Los primeros días, incluso deprimida, busqué manuales para educar un perro.  Una mamá me prestó un libro, leí varios artículos en el internet y finalmente llegué al programa de César Millán.

César, el encantador de perros, es un mexicano que emigró a los EU, según cuenta, con 100 dólares que su abuelo le dio en la bolsa.  Con una mano por delante y otra por detrás, como todos los migrantes, trabajó sin papeles y hoy por hoy es una estrella de televisión.  Es un personajo curioso.  Entrena perros, domestica seres humanos y su centro de rehabilitación canina parece más un templo budista por las enormes estatuas de buda meditando que un lugar para perros.   Lo primero que pensé al leer su biografía fue lo mucho que le deben los norteamericanos a todos esos mexicanos y centroamericanos que vía la migración han enriquecido a los EU; César Millán es uno de tantos.  Debo decir que me hice adicta a los capítulos del “encantador de perros”que me recetaba cada noche antes de dormir.   


César Millán, el encantador de perros, y junior su pitbull


De todo lo que dice César Millán dos cosas me marcaron.  La primera una sentencia que repite constantemente: Las mascotas son primero animal, luego perro, luego raza y al final un nombre dado por el dueño.  Entendí lo de animal al ver varios documentales acerca del lobo y su comportamiento.  El perro en tanto descendiente del lobo exige una manada jerárquica, con liderazgo firme y rumbo sereno.  Parece fácil pero liderear cualquier empresa exige responsabilidad, asumir riesgos, autocontrol para no perder la calma en momentos de crisis y sobretodo, es agotador!!!  Por fortuna eso de liderear lo tuve que aprender con la crianza y la maternidad a pesar de mis renuencias marxistas e igualitarias…  Lo de perro fue el hinduismo y el budismo lo que me ayudó a entender.  Al perro no le importa si eres presidente o barrendero, mujer u hombre sólo tu energía presente, tu fluir cotidiano por la vida.  No son rencorosos porque no tienen pasado y no tienen prejuicios porque desconocen los frutos de las acciones.  Actúan en un eterno presente, sin bien o mal, sin cultura, sin ego; como los niños y los sabios.  Su memoria se limita a la experiencia, es decir al saber que se utiliza cada vez que la misma situación reaparece.  Un poco como ser mamá, a una se le olvidan muchas cosas de cuando eran recién nacidos, pero al cargar un bebé lo aprendido reaparece como si se hubiera vivido ayer, así hasta que la situación pasa y la experiencia vuelve a guardarse en la memoria.  


También pienso que deben abrirse las fronteras para el libre tránsito de los seres humanos, tal como circulan las mercancías y los capitales.  Pues estoy convencida que somos de todas partes, que el origen es hacia donde vamos y no de donde venimos, y que sólo es perfecto aquel para quien el mundo entero, amado y asombroso, es como un país extranjero.

Zyanya Mariana


Si quieres seguir leyendo CRÓNICAS MESTIZAS 

Una escritora y su perra, ve al índice

Casa tomada, 1era parte

De lobos, perros y paraísos perdidos 2da parte

Como la tinta y la palabra 3era parte

Buen viaje maestra 4ta parte

 

 

3 comentarios:

  1. Te felicito por tu blog.
    Un saludo y mucho éxito en todo.
    Oliver

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oliver, muchas gracias por las porras, me sirven de alimento para continuar. Saludos y buena Fortuna para este coló que inicia.
      ZM

      Eliminar
  2. ¨... convivencia con límites... liderear cualquier empresa exige responsabilidad, asumir riesgos, autocontrol para no perder la calma en momentos de crisis y sobretodo, es agotador... Renuencias marxistas e igualitarias...¨ ESTO ME LO TOMO PARA MI INCIPIENTE LABOR COMO DOCENTE...QUE DESDE AHI LEYERON MIS OJOS ESTAS FRASES, QUE DESDE AHI ME SENTI CERCANA A LAS LINEAS QUE NOS COMPARTE... GRACIAS... ME HAN DADO RISAS Y ALIVIO...

    Su memoria se limita a la experiencia... el origen es hacia donde vamos y no de donde venimos... ESTAS ME LAS HE TOMADO DESDE LA ENTRAÑA... SIGO DANDOLES VUELTA... GRACIAS A DIOS (AL INTERNE.. Y QUE NO ESTAMOS EN CHINA... O QUE PEÑA NIETO NO SE HA PUESTO LOCO CON RESTRINGIR INFO. AL ESTILO DE SUS ANCESTROS) QUE HAY LIBRE TRANSITO DE LA PALABRA... GRACIAS POR TANTA BELLEZA, ERES ARQUITECTO DE CIMIENTOS...

    ResponderEliminar